SUSPENDE PAGOS LA CONSTRUCTORA REINA MARÍA, DE GRANADA

 
La constructora granadina Reina María 2000 S.L., perteneciente al grupo empresarial del mismo nombre, ha presentado, a finales de septiembre de 2008, un concurso de acreedores -la antigua suspensión de pagos- para hacer frente a la difícil situación económica que atraviesa.



El juzgado de Primera Instancia número 14 de Granada admitió en los últimos días de septiembre el proceso concursal de esta compañía, ligada a algunas de las grandes obras arquitectónicas construidas en la ciudad.



A pesar del complicado escenario, la empresa no tiene intención de cerrar ni de iniciar un proceso de despido colectivo del personal que conforma su plantilla. "El propio juzgado ha acordado mantener la actividad y al actual administrador", explicó ayer el abogado de la entidad, Juan Antonio Fajardo, que aseguró que el objetivo principal es "relanzar" el grupo Reina María.



Aunque la bajada en la venta de viviendas y las duras condiciones impuestas por los bancos han participado en la situación de crisis, lo que ha desencadenado la suspensión de pagos ha sido la deuda que debe un importante promotor granadino a Reina María S.L. El retraso en el pago de esa elevada cantidad ha puesto al grupo contra la espada y la pared, hasta el punto de empujarlo al concurso de acreedores. El representante legal de la empresa, no obstante, aseguró que existen activos suficientes para hacer frente a la situación, "pero ahora no se puede recurrir a ellos porque se trata de bienes relacionados con la actividad inmobiliaria". 



El Grupo Reina María, según consta en su página web, está formado por varias empresas, dedicadas todas ellas al sector de la construcción pero en distintas ramas: labores de albañilería y estructuras de hormigón; fabricación de ferralla y promoción de viviendas. La propia entidad asegura que trabaja directamente "con promotores de reconocido prestigio", como Chinchilla Navarro, Comarex, García Galindo, JJ Romero o Grupo Ginés, entre otros.