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La constructora Prasi , de vivienda protegida, ha aceptado el 26 de marzo de 2008, un concurso necesario al que le han instado varios acreedores en el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid, después de reconocer que acumula una deuda por valor de 40 millones de euros.
Según fuentes jurídicas, la empresa, que opera principalmente en Madrid y en Castilla y León, se vio abocada a la suspensión de pagos después de que la Empresa Municipal de la Vivienda de Madrid (EMV) le retirase un proyecto de construcción en Vallecas y de que la Empresa Municipal de Gestión Inmobiliaria de Alcorcón (ENGIASA) hiciera lo propio con otras obras.
La empresa paralizó las obras en Vallecas y Alcorcón por falta de liquidez para pagar a los proveedores, que se negaron a seguir facilitando material, lo que llevó a la EMV y ENGIASA a retirar las licencias en favor de otras empresas.
A finales de febrero, los proveedores Hormigones del Henares y Alvaro e Hijos presentaron en el juzgado una solicitud de concurso necesario con la reclamación de unas deudas de 935.000 euros, a lo que hay que sumar los 453.000 euros que exigió otro acreedor en otra demanda por insolvencia.
La empresa se ha allanado a la primera petición, con lo que el titular del Juzgado Mercantil número 4 declarará previsiblemente el concurso necesario.