BBVA Y OTROS BANCOS EVITAN  LA SUSPENSION DE PAGOS

Detinsa evitó a finales de septiembre la suspensión de pagos gracias a que los principales bancos acreedores aportaron el lunes 22 de septiembre de 2008 los cinco millones de euros de los que la inmobiliaria no disponía y debía pagar a varios proveedores.



De esta cantidad, BBVA, el banco que acapara cerca del 15% de la deuda de Detinsa, aportó 1,8 millones de euros, en un esfuerzo para conseguir que ninguno de los proveedores acudiera al juzgado e instara el proceso concursal. Si hubiera sido así, todas las entidades financieras hubieran tenido que convertir sus créditos provisionados en préstamos fallidos, lo que les hubiera disparado aún más al mora. 



Detinsa convocó el  viernes 19 a sus principales bancos acreedores para pedirle unos cinco millones de euros adicionales para hacer frente a varios contratos pendientes de pago. La reunión acabó sin éxito puesto que entre los 32 grupos bancarios que son dueños de la deuda de la constructora no consiguieron llegar a esa cantidad.



Varios de los bancos acreedores expresaron su pesimismo puesto que apenas se había llegado entre todos a poco más de dos millones de euros. Finalmente, tras varias conversaciones durante el fin de semana, la empresa especializada en la promoción y explotación de vivienda protegida convenció a BBVA para dar un nuevo balón de oxígeno y evitar una situación que hubiera sido perjudicial para todas las partes. A cambio de esta nueva aportación, la empresa presidida por José Antonio Moreno ha tenido que aceptar la creación de un comité bancario que supervisará todas las decisiones del grupo que puedan suponer cualquier salida de caja.



Detinsa arrastra una deuda de unos 650 millones de euros con 32 bancos y cajas de ahorros. No obstante, ocho de estos grupos financieros son los que acaparan el 75% de los préstamos. El principal es BBVA, que con unos 115 millones de euros es el principal acreedor.



La empresa, asesorada por Irea y Garrigues, anunció el pasado 5 de junio la renovación de los instrumentos financieros, con el aplazamiento de las amortizaciones del principal hasta el año 2011 y 2012. La promotora dijo que los bancos y cajas habían valorado "de forma muy positiva" la proactividad demostrada por la empresa al presentar una solución de refinanciación, no sólo acorde a la realidad de la promotora, sino transparente y rigurosamente adaptada a cada entidad financiera.



Según el mismo comunicado, este acuerdo situaba a Detinsa en una "inmejorable posición competitiva dentro del actual escenario económico, financiero e inmobiliario, que le permite afrontar con solvencia el nuevo plan de negocio presentado a las entidades financieras el pasado mes de marzo.



Dicho plan se basaba en la promoción y venta de más de 3.500 viviendas, de las que casi 1.600 tienen algún grado de protección. El valor del patrimonio inmobiliario del Grupo, calculado con tasaciones actualizadas de los activos realizadas por empresas de primer nivel, supera los 1.000 millones de euros, según la inmobiliaria



INTENTA EVITAR EL CONCURSO DE ACREEDORES




La inmobiliaria Detinsa retrasa pagos y vende activos para pagar deuda. Con ello, trata de escapar al concurso de acreedores y logra pagar algunos vencimientos.



La venta de activos por 71 millones de euros ha permitido a Detinsa pagar deudas atrasadas con sus proveedores, que no habían cobrado los últimos pagarés.



Será necesario seguir vendiendo activos o renegociar deuda para poder salir adelante, ya que aún existe deuda pendiente y próximos vencimientos.



Dada la caída de las ventas y las restricciones crediticias, los proveedores de Detinsa están preocupados ante el riesgo de que Detinsa no pueda hacer frente al pago de los próximos pagarés.






















 Detinsa ha presentado a los bancos y cajas su nuevo Plan de Negocio, que incluye un paquete de medidas para conseguir cumplir "todas sus obligaciones de pago". Asimismo, se ha comprometido a adaptar sus "estructuras de recursos a la dimensión y ritmo del ciclo económico actual". Detinsa reseña en uncomunicado "la solidez de su negocio de promoción y explotación en alquiler de vivienda protegida en gran parte de la geografía". 

 

La inmobiliaria Detinsa está también inmersa en la renegociación de su deuda, de unos 600 millones de euros, importe equivalente a alrededor del 50% del valor de sus activos. La compañía, controlada por su presidente, José Antonio Moreno Sáinz Pardo, espera cerrar en próximas fechas esta renegociación, que  está "bastante avanzada", han informado en fuentes de la compañía. Detinsa reconoce haber pasado por una "situación delicada" en los últimos meses, de la que dice que actualmente se está recuperando.