Global Cartera presenta concurso de acreedores y amenaza a Reyal Urbis




La sociedad no puede pagar a Reyal los 70 millones de euros comprometidos por las acciones de Colonial antes del miércoles 10.



A tan sólo unas semanas para que acabe el año, el sector inmobiliario sigue en la cuerda floja y algunas inmobiliarias podrían no llegar a comerse las uvas.

En esta ocasión la sociedad Global Cartera de Valores, uno de los accionistas de referencia de Inmobiliaria Colonial con el 5,3%, se ve obligado a presentar la solicitud de concurso de acreedores al no poder pagar a Reyal Urbis.



Sin embargo, la entrada en concurso de Global Cartera puede no ser la única de esta historia, ya que la falta de liquidez en el mercado se puede llevar por delante a Nozar, Reyal Urbis y al empresario José Ramón Carabante.



Hace un año, Global Cartera y la inmobiliaria Nozar se comprometieron a comprar acciones a Reyal Urbis en Colonial por un importe de 300 millones. El plazo para ejecutar dicho contrato finaliza el próximo 10 de diciembre y ante la negativa de Rafael Santamaría, presidente de Reyal Urbis, de posponer los compromisos de compra y venta, Global Cartera se ha visto obligada a solicitar concurso de acreedores.

Cartera de Valores, representada por Luis Delso, presidente de Isolux, en Colonial, fue creada por un grupo de inversores (Aurelio Álvarez (20%), Domingo Díaz de Mera (9%), Luis Delso (6%), algunas cajas de ahorros (10%) y la familia Sanahuja con el único objetivo de invertir en Colonial.



El compromiso que adquirió en su día Global Cartera y Nozar con Reyal Urbis se basaba en la compra del 6,8% de Colonial, que en el caso de Global Cartera serían 20 millones de acciones y en el de Nozar 60 millones, a un precio de 3,11 euros por acción.



Según fuentes de Global Cartera “la intransigencia de Reyal Urbis para renovar el contrato por dos años o modificar la forma de pago teniendo en cuenta que la acción de Colonial ha caído a 0,15 euros, más la falta de claridad ante el futuro de Colonial, ha provocado que Global Cartera solicitara concurso”.

Igualmente, la familia Nozaleda que gestiona la inmobiliaria Nozar y que está sufriendo las mismas condiciones por parte de Reyal Urbis al no posponer la opción de venta, podría verse avocada a entrar en concurso de acreedores si en los próximos días no consigue renegociar el pago, aunque fuentes de Nozar afirman que llegarán a un acuerdo.



Los analistas explican que Nozar, que tiene una deuda de 2.000 millones, sólo puede negociar con Reyal Urbis el pago de sus acciones en Colonial a través de activos, algo que Global Cartera no podía hacer porque es una sociedad de inversión y no tiene inmuebles, pero de nada le serviría a Reyal Urbis cobrar con activos si hoy en el mercado nadie compra.



Si al final Nozar no consigue llegar a un acuerdo con Reyal, ésta podría llevarla a concurso de acreedores porque a Reyal se le complicarían mucho las cosas. La consecuencia de que Global Cartera entre en concurso de acreedores es que Reyal pierde la posibilidad de ingresar a corto plazo 70 millones y si no hay acuerdo con Nozar también dejaría de ingresar 200 millones. Esto arrastraría a Reyal Urbis a no tener cash para pagar este mes 140 millones al empresario José Ramón Carabante.



Y es que esta historia se remonta a mediados de 2007, cuando Reyal Urbis decidió vender su paquete de acciones en Colonial a la Corporación Financiera Issos, el hólding inmobiliario de Carabante, a cuatro euros por acción. Pero el descenso de los títulos de Colonial a final de 2007 por debajo de ese precio hizo que Carabante rompiera su opción de compra pagando a Reyal una indemnización de 14,3 millones. Fue entonces cuanto Santamaría buscó a Global Cartera y Nozar para que le compraran esos títulos.



Diario La Gaceta de los Negocios, 5 diciembre 2008