Jose María Solís

Quemarse a lo bonzo por 450.000 euros. Amenazaba con prenderse fuego si el Ayuntamiento Loeches no le paga una deuda . 

El pasado 3 de febrero de 2.009, Solís se dirigió con su camión y sus bidones de gasolina al Ayuntamiento de Loeches para reclamar al alcalde, Pedro Díaz (PSOE), y que le abone la deuda contraída con su empresa. El impago ha obligado al constructor a cerrarla y a dejar en la calle a 20 trabajadores.
 
"Estoy aquí y de aquí no me muevo. O me voy con el cheque, o me voy para adelante, pero el alcalde no se ríe más de mí. Aquí estoy con una botella de gasolina y un bidón, porque ya no puedo más, estoy desesperado"
 
Según ha explicado su hijo, David Solís, el caso está denunciado ante la justicia hace más de un año, aunque la desesperación por no cobrar y la situación de quiebra que vive la entidad han llevado al dueño a tomar esta determinación. "La Justicia es muy lenta y nosotros no podemos esperar más", ha agregado el propio Solís.
 
 El alcalde entró al consistorio sin querer hablar con ellos: "Ha llegado aquí, en torno a las nueve, nos ha soltado un mitin para borregos y se ha metido en el Ayuntamiento, debe ser que aquí hace frío; porque no hacen más que huir y huir. Si no tienen dinero para pagar, que no contraten las obras, porque no es de recibo lo que están haciendo"
 
El empresario logró con su medida de presión que el Consistorio,  tras la reunión de dos horas, que el edil se comprometiera a pagar al constructor parte de la deuda, "14.000 euros este viernes y 151.000 el 20 de febrero",
 
José María aseguró que la situación le "había sobrepasado". "Estoy lleno de deudas, hecho polvo, con mucha ansiedad. Sólo quería cobrar"